Inicio Sociedad Motoristas: Los dueños y señores de la calle

Motoristas: Los dueños y señores de la calle

53
Motoristas: Los dueños y señores de la calle

Por: Yarit Ortiz

Un total 73% de muertes por tránsito son motoristas

Santo Domingo. – Transitando con libre albedrío y al margen de toda ley y regulación de tránsito, los llamados “motoristas” encabezan la lista de muertes por accidentes de tránsito en el país al año con un 73%, según datos oficiales.

Temerarios y sin protección, la mayoría oscila en edades entre los 15 y los 39 años con un promedio de 85 hombres y 15 mujeres.

Sin miedo a perder la vida o poner en riesgo la de otros conductores, “el motorista” dominicano preside además con un 72% el número de multas por no usar el casco protector.

Para Andiori Pérez “algunos no tienen el pleno conocimiento de las leyes de tránsito”.

Entre los años 2016 y 2020 cerca de 1,498 motociclistas perdieron la vida, re­presentando una tasa 14.6% por cada 100 mil habitantes, según detalló Mélido Agramonte, direc­tor de seguridad vial del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT).

Asimismo, Pérez, asegura que “transitar en las calles de Santo Domingo es un riesgo total debido al incumplimiento de las normas y que algunos lo hacen porque es su fuente de ingreso más factible”.

El informe sobre el “parque vehicular” presentado por la Dirección General de Impuesto Internos (DGII), establece que el número de motocicletas registradas ascendió a 2,874,590, de los cuales el 0.46% corresponde a las del año de fabricación 2022; el 2.31% a las del año 2021; el 58.5% corresponde al período 2001-2020 y el restante 38.7% se concentra en el año 2000 y los anteriores a éste.

El impacto de los accidentes de tránsito y sus consecuencias negativas para la vida humana, la seguridad ciudadana y la movilidad del país hacen que sea una prioridad afrontar su problemática con políticas públicas y acciones concretas, contundentes, integrales y medibles.

Es por esto que se crea la Ley No. 63-17, de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial de la República Dominicana promulgada el 24 de febrero de 2017, y que tiene como finalidad regular y supervisar la movilidad, el transporte terrestre, el tránsito y la seguridad vial.

Los motorizados además de encabezar la cifra de accidentes más alta del país, lideran la problemática de asaltos en los diferentes sectores en el país.

 Para Martha Ortiz sigue siendo traumático escuchar el sonido de un motor, “me da escalofríos, cada vez que escucho a un motor acercarse siento pánico, y me hace recordar cuando un hombre me arrancó la cartera mientras cruzaba la calle camino a mi trabajo”, dijo a Reseñas.

Asimismo, como aumenta la inseguridad, también lo hace el parque vehicular a nivel nacional es de 5,152,448, de los que el 55.8% son motocicletas, según datos ofrecidos por la Oficina Nacional de Estadística (ONE).

Ante el incremento de vehículos de motor, Hugo Beras, director del Instituto de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) explicó a Reseñas que se está trabajando para corregir las deficiencias y mejorar las condiciones del parque vehicular y su administración.

La otra cara; Vivo para contarlo  

Para Javier Castillo su día a día jamás será igual, las secuelas físicas que tiene por un accidente de motor, son múltiples y el dolor emocional por esta causa se hace aún más presente cuando tiene que hacer rehabilitación y así tratar de recuperar un poco lo que perdió, cuando calibró su motocicleta y alcanzó la máxima velocidad terminando volcado en la avenida George Washington, en el Malecón de la capital dominicana.

“Luego de días en intensivos, huesos rotos y diez operaciones en mi pierna derecha, seguimos recobrando la movilidad, pero la verdad ha sido un camino muy duro”. Resalta para Reseñas Castillo.

El doctor Miguel Vallejo, especialista en la conducta, sostuvo que la velocidad siempre ha sido unos de los principales detonantes en los accidentes de vehículos de motor, siendo la adrenalina una adicción que mezclada con el miedo es igual a sensación de peligro y libertad.

“Sucede que cuando la persona quiere vivir ese efecto y sentimiento de manera cotidiana, es igual a haces adicto a las drogas, que mientras más lo haces, más te gusta, llevándolos a no medir las consecuencias y esto podría considerarse, que se atenta contra la vida para sentirse vivo, aunque suene contradictorio”, sostuvo el especialista.

Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce los esfuerzos gubernamentales en la disminución de los choques de vehículos de motor, manifiesta que se necesita seguir concientizando y sensibilizando a la población a través de campañas y asumir una cultura para conducir de manera prudente y promover el respeto a la vida.

Artículo anteriorBancos abordan en RD transformación de medios de pagos
Artículo siguienteLigas Dominicana y Mexicana suscriben acuerdos de colaboración