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El uso de la infamia como arma política; caso de Leonardo Faña y el PRM

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Etimológicamente la palabra “infamia” tiene su origen en el latín y esta compuesta por tres raíces: el prefijo “in” que significa negación, el sustantivo “fama” que es la idea o concepto que tiene la gente sobre una persona y el sufijo “ia” que se usa para expresar una cualidad.

Entonces infamia significa la acción malévola de realizar algún comentario cuestionando la honestidad de una persona para afectar su credibilidad, el mejor ejemplo de un acto infamante es una acusación sin tener pruebas en contra de un político con el único objetivo de afectar su reputación y buen nombre.

Exactamente una acción de este tipo fue la que realizó el presidente del Frente Agropecuario del Partido Revolucionario Moderno, Leonardo Faña, cuando en una rueda de prensa realizada en el local de ese partido, dejó caer la especie de que existen manejos turbios en la importación de algunos rubros alimenticios, y acusa de esta situación al ministro Administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta.

La infamia ya era conocida en el derecho romano, en Roma era usada profusamente y también castigada, tenía antes y sigue teniendo ahora como objetivo, la destrucción de los adversarios políticos por medio de la descalificación personal, de la acusación mendaz y sin pruebas, con el único objetivo de lograr metas personales signadas por la vanidad y la envidia.

Hace siglos teorizaba Nicolo Machiavelo sobre la fuerza del uso de la mentira como arma política para justificar los fines perseguidos por El Príncipe, es mas, decía éste tantas veces citado y pocas veces leído escritor florentino, que la verdad es más débil y difícil de creer que la fábula, por lo que esta última es una formidable instrumento en manos de un político.

Esto y no otra cosa es lo que intenta hacer el PRM en boca del señor Faña, en contra de uno de los personajes claves de la gestión de gobierno de poco mas de 4 años del presidente Danilo Medina, por medio de la infamia destruir la buena fama que con su trabajo se ha ganado, tanto en el sector privado como público, José Ramón Peralta.

Quizás no tantas personas recuerdan que José Ramón fue hace pocos años presidente de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD) y que además está vinculado a través de su familia al sector productivo del país, desde que se inició muy joven en el desarrollo de distintas empresas agrícolas, las que no gestiona desde que fue nombrado como funcionario público en el año 2012.

Entonces por sus vínculos con un sector donde todos se conocen, pero con el agravante de que al ser una figura conocida por su actividad como líder empresarial del área de producción de rubros agrícolas, sería imposible, aunque lo quisiera, realizar algún tipo de negocio u obtener algún privilegio por encima de los que han sido sus compañeros de muchos años, sin que se arriesgue a que cualquiera de ellos levante un dedo acusador en su contra.

El porque de las expresiones infamantes del PRM y Leonardo Faña en contra específicamente de José Ramón, hay que buscarlo en los intereses políticos que defiende el primero y lo que en estos momentos representa el segundo, tanto para el gobierno al que sirve, como al Partido de la Liberación Dominicana al que pertenece.

Si hacemos un análisis matemático de los resultados electorales del PLD en las últimas dos elecciones presidenciales, ambas ganadas por Danilo Medina como candidato, encontraremos una curiosidad política que se expresa en los números obtenidos: en el el año 2012, cuando el PLD y aliados obtuvieron el 51.2% de los votos, el partido morado aportó solo el 37% y perdió en todas las provincias del país con 3 excepciones (San Juan, Santo Domingo y La Romana).

Pero si hacemos el mismo ejercicio para las elecciones del año 2016, veremos que el PLD y sus aliados obtuvo el 62% de los votos, subiendo los votos morados al 51%, es decir, 14% mas que cuatro años antes y ganando en todas las provincias del país de manera holgada a la oposición, aún si sumáramos los votos de todos los partidos que fueron en contra de Danilo.

Y la gran diferencia entre una elección y otra se encuentra en los resultados rurales del PLD, por primera vez en su historia, este partido pudo conseguir los votos del campo dominicano, donde hizo la gran diferencia para obtener el récord de votos que obtuvo en la primera vuelta electoral del 15 de mayo del año pasado.

Algún fenómeno debe haberse producido entre una elección y otra para, que con el mismo candidato, los resultados fueran tan diferentes, en el 2012 el campo rechazó la boleta del PLD de modo arrollador y en el 2016 fue todo lo contrario, ese partido fue invencible al ganar todos y cada uno de los municipios del país a nivel presidencial.

Como no existen los milagros ni los designios sobrenaturales para obtener resultados positivos en una elecciones, un simple análisis nos lleva a la conclusión de que el campo acompañó a Danilo Medina en su propuesta como candidato a la reelección en el 2016, por la intensa labor realizada por y para los campesinos a través de las políticas públicas concebidas para adecentar la vida del 35% de nuestra población que vive en la zona rural.

El apoyo que dio desde el primer día de su gobierno 2012-2016 Danilo Medina a los productores agrícolas, tuvo como resultado político un apoyo masivo en cantidad de votos a su gestión como presidente de la República, y como una sombra siempre detrás de su persona estuvo y está todavía el Ministro Administrativo de la Presidencia José Ramón Peralta.

De los que acompañan a Danilo en su gestión de gobierno, el mas entendido en temas agrícolas es José Ramón, ha sido productor junto a su familia por mas de 30 años en el área de Constanza, por lo que era la persona adecuada para dar seguimiento a las exitosas visitas sorpresa que han sido claves para mostrar al país al presidente preocupado por los problemas cotidianos de la gente, y que junto a ellos cada semana discute, planifica y busca salidas a sus problemas.

Si José Ramón Peralta ha sido entonces una de las armas secretas que tenía guardadas Medina para realizar una labor exitosa de gobierno, le tocaba ahora a la oposición, en esta andanada de acusaciones y contraacusaciones en que se ha convertido la discusión política después de las elecciones del año 2016, intentar minar y destruir su buen nombre ya que es por mucho el funcionario mas eficiente del actual gobierno.

Para los vocingleros del PRM, el fin, como decía Maquiavelo, justifica los medios, y en este caso el obtener una ganancia electoral para el futuro, aunque sea a costa de mentir, difamar y hacer uso de la infamia como un arma política para destruir la honra y el buen nombre de un trabajador incansable como Peralta, es para ellos “hacer política”.

Solo que no todo el mundo está dispuesto a dejarse ensuciar con acusaciones mendaces y Leonardo Faña tendrá la oportunidad de demostrar que las acusaciones que vertió en la rueda de prensa mencionada son ciertas o, en su defecto, proceder a desmentirse a si mismo en las próximas 48 horas, plazo que le dio el día de ayer José Ramón Peralta para que pruebe lo que dijo.

La vida les dio la oportunidad de oro el PRM y su líder agropecuario Leonardo Faña de demostrar, que el ministro Administrativo de la Presidencia sigue al frente de sus negocios y que importa productos agrícolas arropado bajo el privilegio de su cargo, en caso de que no lo hagan quedaran como unos mentirosos, difamadores y calumniadores, razones por las cuáles tendrán que asumir las consecuencias de sus actos en el terreno que José Ramón y sus abogados lo decidan.

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